jueves, 19 de diciembre de 2013

MI OPINIÓN SOBRE EL MISS UNIVERSO.


Nuevamente Venezuela ha ganado la corona de la belleza femenina en el concurso mundial “Miss Universo”. En este certámen cada concursante representa a su país de orígen y la ganadora del título lo lleva por un periodo de alrededor de un año, añadiendo a él, el año en que lo ganó. La actual Miss Universo es la venezolana María Gabriela Isler, y con esta nueva corona, se suman 7 en total para Venezuela, superando a Puerto Rico que lleva 5 y siguiendo ahora muy de cerca a Estados Unidos que encabeza la lista con 8 ganadoras.



Esto es un motivo de alegría y orgullo para muchos, y aunque a mi también me alegra por la venezolana ganadora, no estoy de acuerdo con este tipo de certámen y explicaré porque.

En este tipo de concurso la belleza física está por encima de todo. Si, hacen preguntas a las participantes, también muestran su vida acádemica y profesional, pero lo determinante es la belleza física de la señorita y se desvirtua así lo más hermoso que puede tener una mujer, la belleza del alma.

Cada día noto belleza genuina, (mucho más allá de lo físico y superficial), en muchas mujeres a mi alrededor y me pregunto como ciertos hombres parecen obviar ésta delante de lo externo. Es como escoger un vino por su botella y no por su calidad, pero el mundo le da una publicidad excesiva a la “botella”, es decir, al cuerpo, porque la imágen vende y los interéses van por delante, aunque atropellen muchas autoestimas de chicas especialmente hermosas en su interior.


Interesante son esos concurso donde se premia algo que la chica ha obtenido verdaderamente por sus própios méritos y no una cuestión genética “determinante”, pero estos no suelen tener la misma promoción que estos certámenes, por tanto tampoco la misma audiencia, y mientras tanto, muchas mujeres y hombres obvian su verdadera belleza, la que está en el alma y refleja la belleza inmaculada de Dios. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario